sábado, febrero 03, 2007

Propuestas para mejorar la educación secundaria II.

(Dado que el post era demasiado extenso, he preferido dividirlo en dos para facilitar su lectura)




Pero también hay que renovar los contenidos, no es posible que en pleno siglo XXI sigamos dando clase como hace 40 años. El único cambio ha sido incluir más asignaturas hasta el punto de que el alumno se ve colapsado por un número de asignaturas poco funcional. Hay asignaturas que son reminiscencias del pasado y otras que son un parche para aparentar modernidad. Entre las primeras nos encontramos con el latín o la religión y entre las segundas con la informática o la tecnología. Los alumnos no deben tener más de 5 ó 6 asignaturas por curso para que puedan profundizar y centrarse realmente en lo importante. Es preciso renunciar a lo superfluo y cambiar los métodos educativos. Hoy en día las matemáticas no tienen sentido hacerse sobre el papel, los centros deben tener ordenadores por cada alumno para que estos se familiaricen con ellos y para que sean conscientes de la realidad que les va a tocar una vez terminen su periodo de formación. Hasta bachillerato la educación consiste en una adquisición de cultura general y bachillerato es un periodo de preparación para la universidad. ¿Antes de bachillerato es realmente necesario algo más que un idioma, matemáticas, ciencias (física, química o geografía alternadas forma anual), historia y letras (lengua y literatura también alternadas)? Si se diesen veinte horas de clase a la semana cada asignatura tendría cinco horas a la semana.
Sería interesante además adoptar el sistema de créditos universitario, pues así se compensaría a los alumnos que estudien más rápido: podrían terminar antes. Es decir, que uno se matricule de ciertas asignaturas, no de un curso, y deba aprobar todas las asignaturas para obtener el graduado. Por ejemplo: uno se matricula de Lengua I, Lengua II, matemáticas I, Historia I... Con convocatorias en septiembre, diciembre, enero, junio y julio. Se premia al alumno que tenga más capacidad pues al matricularse de más asignaturas se podrá descargar de ellas antes. Aquel que tenga más dificultades podrá ir más lentamente y tener más posibilidades de asentarse en una buena base.
Finalmente, pero no por ello menos importante, es que toda la educación debe ser gratuita, y debe serlo totalmente: libros, transporte, matrícula y materiales necesarios para el estudio. Es la única forma de garantizar que una educación pública de calidad llegue a todos por igual, de conseguir que los alumnos no tengan que trabajar (los universitarios tampoco) por necesidad. Acceso a pisos de alquiler muy baratos y en buenas condiciones, autobuses y metro gratis, descuentos en medios de transporte nacionales que sean importantes (RENFE ni siquiera hace descuento al estudiante), cines, teatros y demás eventos culturales. Por ley.

3 comentarios:

Emilio dijo...

de hecho si q hay ofertas de tren para estudiantes, al menos para el circular

Sandra dijo...

and cheaper doctors appointments too until we are actually qualified to work (read: done with all the school stuff, aka, prepared to do what our parent payed for the teachers to teach us how to do), it's a shame that at my university services each consult is 25€.

Anónimo dijo...

Totalmente de acuerdo con con necesaria reducción de asignaturas,no comparto, sin embargo, la opción en Secundaria de estudiar por créditos, como en la Universidad.