Mostrando entradas con la etiqueta Personal. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Personal. Mostrar todas las entradas

sábado, febrero 09, 2008

lunes, enero 07, 2008

Kinderzimmer crece

A partir de ahora, Kinderzimmer no será un blog personal, será un blog comunitario. Kinderzimmer es apadrinado por Manuel De Elias Muñoz, estudiante de Derecho y Ciencias Políticas, persona comprometida con la política y los movimientos sociales, aportará su propia visión del mundo que nos rodea. Éste blog no seguirá una política, es evidente para cualquier lector que es un blog de izquierdas, con unas ideas comprometidas hacia la sociedad, sin embargo las ideas de Manuel distan bastante de las mías en varios aspectos y así quedará reflejado. Las decisiones se tomarán conjuntamente y no habrá una relación de supremacía por parte de ninguno. 
La intención es que podamos actualizar el blog mucho más frecuentemente y ofrecer más información, enriquecerlo para que siempre tengáis algo nuevo que leer. 
                                                                               Daniel Adam Blanco

viernes, octubre 05, 2007

En Moscú


Debo una explicación a mi ausencia y aqui está:

miércoles, abril 11, 2007

No soy un radical.

Muchas veces he argumentado que un buen libro es aquel que cambia tu perspectiva sobre las cosas que te rodean. Muchos buenos libros he leído y muchos me han influenciado pero la memoria es frágil y los libros que me han marcado más en los últimos cinco o seis años son dos libros muy diferentes: "A Social History of the United States" y "The God Delusion". Este último libro es el que estoy terminando ahora y al que me voy a referir en este post extrapolándolo a mi situación.
"Fundamentalism and the Subversion of Science" es el capítulo de "The God Delusion" en el que Richard Dawkins explica con maestría la diferencia entre tener fe en algo y creer en algo. Entre ser un fanático, un radical, y no serlo. Dawkins explica que él cree y defiende con pasión la teoría de la evolución porque todas las pruebas apuntan a que es cierta, pero que si un día alguien le demuestra que estaba equivocado, muy agradecido por haberle sacado de su error se mostrará con respecto a esa persona. Es cuestión de tener una actitud científica: cree en lo que se te demuestra y deja de creer si se te demuestra lo contrario. Esta actitud te permite defender con pasión aquello en lo que crees.
Esta frase la habréis leido en mi blog decenas de veces: no soy un científico. Pero creo que esa actitud científica es una actitud que me gustaría adoptar en mi día a día. Evidentemente todos tenemos debilidades y no podemos aceptar muchos de nuestros errores pero tener esa postura en mente puede hacernos un poco más tolerantes y humanos.
Sin embargo esto también me permite defender de forma pasional mis posturas, mis ideas. En dos días se celebra el 76 aniversario de la proclamación de la II República Española. La II República española no fue el Edén en la tierra, no fue la panacea, pero fue un sistema político adelantado a su tiempo. Un sistema político proclamado democráticamente e interrumpido por un golpe de estado violento y cruel. La guerra y la dictadura han sido un inmenso paso atrás en la consecución de los intereses por parte de la clase trabajadora, la clase que de verdad importa.
No soy un radical, ni un fanático. "No voy a ponerle bombas a nadie, decapitar, apedrear, quemar en la hoguera, crucificar, o estrellar aviones en rascacielos" por un desacuerdo es lo que dice Richard Dawkins cuando los creyentes le acusan de fanático. No voy a cometer atentados, golpes de estado, represiones violentas y cientos de miles de asesinados en la cuneta en fosas comunes es lo que les respondo a los que me llaman radical en este país. Pero con firmeza voy a defender que todas las personas deben nacer con los mismos derechos y una Constitución no es quien para darle a una persona y sus descendientes unos derechos exclusivos.

domingo, marzo 11, 2007

Optimista

Cuando hablamos solemos personalizar los objetos o los conceptos abstractos más extraños diciendo: la vida te da muchas puñaladas, y es como si la vida pudiese coger un puñal y clavárnoslo. Si no es la vida, es la suerte y en definitiva intentamos descargarnos de nuestra frustraciones pasándoselas a esos elementos que no controlamos de nuestro entorno. Todos conocemos una de esas famosas "Leyes de Murphy": "si crees que ya nada más puede salir mal, siempre te equivocas", y es que todos hemos sufrido a lo largo de nuestras vivencias uno de esos momentos en los que parece que efectivamente hay algo, un malévolo hechicero que tiene por objetivo jodernos. De un día para otro pierdes lo que era más importante para tí, la compañera que te había aguantado estos últimos años con paciencia y cariño, a la que le distes ese "bien preciado que ni se compra ni se vende pero que se regala" (Flaubert), y entonces todo parece ir cuesta abajo porque las cosas ya no tienen el mismo sentido.
Lo peor que puedes hacer cuando cruzas una crisis es considerar que tú no marcas el rumbo de tu barquito, que las aguas te arrastran de forma caprichosa hacia esa parte del rio donde las rocas digieren a los viajeros. Pero finalmente todos acabamos cruzando el agua, unos más tarde que otros, pero cogemos el remo con fuerza y decimos: "Yo marco el rumbo". Escuchas a los amigos que están en la otra orilla llamándote, desgañitándose por atraer tu atención y que dejes esa cara estúpida y esa mirada perdida, ignoras las astillas en las manos, y aunque estás mareado y no ves, sigues el sentido que te indican las voces, si no ves ahora, ya verás cuando llegues a la orilla.
Las cosas no acaban cuando has bajado de lo que antes te parecían cuatro tablas juntas, tienes los pies mojados y estás en medio del valle y tienes que llegar a la cima de nuevo. Los picos nevados se antojan inalcanzables pero ya has cruzado el rio, ¿por qué quedarse en el valle entonces? Encuentras a una persona con la que te puedes quedar sentado toda una tarde, hasta que anochece y las luces se encienden, en un muelle en Venecia para observar como las fachadas brillan iluminadas y el agua lo refleja todo con fidelidad . Quizás esa persona no te lleve a la cima de nuevo, pero te puede enseñar el camino.

martes, julio 18, 2006

Saludos desde Luxemburgo




¡Hola familia! Os escribo desde la terraza de un café en Luxemburgo, disfrutando de la maravillosa civilización (wifi) y de un Nestea en un país donde hace dicen que hace calor con 27º. Siento daros envidia, pero es que es para lo que sirven las vacaciones, y para seguir dandoos envidia, os colgaré algunas fotos.
Bueno, primera foto. Os presento Brujas y sus canales y la famosa torre de la Sangre de Cristo o algo así. Yo que sé, yo sólo sé que me he hartao de comer patatas, gaufres, y demás guarradas típicas como el chocolate
Claro que a la vuelta hacia Luxemburgo, pasamos unas horas en Bruselas. Aquí los trenes son realmente baratos (16 euros ida y vuelta de Luxemburgo a Brujas, y un tren cada hora incluso los fines de semana). Bruselas no es que sea especialmente bonita, pero tiene su encanto, quizás para mi lo tenga para mi por mi afición al cómic, lo cual se puede comprobar en esta foto:



Aunque también pudimos ver otras bellezas:


Bueno, tengo que irme que es de mala educación estar con el ordenador delante de los demás, así que me voy.